El cerebro está divido por dos hemisferios y cada uno de ellos tiene funciones diferenciadas.

A grandes rasgos el Hemisferio izquierdo se encarga más de la parte racional y matemática, gestiona el lenguaje y la expresión verbal, también es el más deductivo y es capaz de hacer abstracciones.

En cambio el cerebro derecho se encarga la orientación espacial, la conducta más emocional, comunicación no verbal, la intuición, el reconocimiento de las caras, voces,melodías e imágenes.

Estos dos hemisferios no están separados el uno del otro sino que están comunicados por un especie de utopista de información que es el cuerpo calloso,  llevando y traiendo continuamente la información de un lado a otro para que los dos hemisferios se comuniquen.

Un ejemplo claro sería cuando tienes una afectación emocional hay un primer impulso emocional del cerebro derecho y luego otro impulso del cerebro más racional, dando un “punto de vista” diferente, estas dos maneras de ver el mismo impacto se traslandan por el cuerpo calloso y la respuesta ante ese impulso será un consenso entre los dos hemisferios. Por eso vale la pena intentar tener una buena comunicación de los dos polos cerebrales.

Las posturas de equilibrio son las más efectivas para esta comunicación, por ejemplo Vrakasana, primero hacemos una lado y luego el otro. Esta ásana típica de equilibrio que es bastante simple de realizar produce un intenso tráfico de comunicación en el cuerpo calloso ya que acciona los músculos de un lado corporal par intentar mantener el quilibrio, con una consecuente activación neuronal. Implica el tímpano interno y el cerebelo quien se encarga de la gestión de la información muscular.

Otra Postura es Garudasana, aparte de mangerner el quilibrio también ejerce un acción de la musculatura cruzada tanto anterior como posterior.