Para poder mover los líquidos corporales como la sangre, la linfa o el líquido cefalorraquídeo las ásanas dinámicas son las más apropiadas. La compresión del diafragma al respirar, hace de pistón de empuje y de succión de la sangre y la linfa, y los músculos esqueléticos como los cuádriceps, cuando se comprimen y se descomprimen ayudan a empujar los líquidos sanguíneos y linfáticos. Si hacemos ásanas en flexión o en extensión de la columna vertebral facilitamos el movimiento del líquido cefalorraquídeo que rodea la médula espinal y la masa cerebral.

 

Una de las mejores series es Surya Namascar B par mover estos liquidos